TDAH: seres increíbles



Esta semana* las grandes notícias en las que he fijado mi atención han sido dos: por una parte las declaraciones a la revista alemana Der Spiegel del Sr. Leon Eisenberg, "descubridor" del trastorno del TDAH recogido en el DSM-IV (Manual de Diagnóstico y Clasificación de los trastornos Mentales). Por otra parte me llamó la atención otra noticia que provenía de la Asociación Británica de Psicología (1)...

"el TDAH es un excelente ejemplo de un trastorno inventado... La predisposición genética para el TDAH está completamente sobrevalorada" Leon Eisenberg.

Algo que muchos profesionales llevamos tiempo haciendo es relativizar las "etiquetas" y diagnósticos y centrarnos en las potencialidades de los individuos asi como en el diseño de estrategias psico-educativas eficaces para su desarrollo personal y social.

Con todos mis respetos, no entraré a posicionarme en si el TDAH es una "invención" o "descubrimiento" del s.XX  o  una realidad incuestionable (pregunten a los familiares y afectados y tendrán más información al respecto). Donde voy a posicionarme es en LO QUE PODEMOS HACER : la intervención farmacológica debe, según mi criterio, ser la última opción. El diagnóstico debe, según mi criterio, ponerse siempre entre comillas. Las "recetas" para el abordaje del TDAH no existen, dado que todos los casos presentan diferencias individuales a niveles personales, familiares, sociales, emocionales, cognitivos, de desarrollo etc... Estamos ante personas y situaciones que exigen respuestas individualizadas y diseños específicos de intervención. Así, mi propuesta es abordar el problema desde una perspectiva que tenga en cuenta todas las vertientes e intervenga en todos los ámbitos: comenzando por el mismo sujeto, pasando por la familia, llegando hasta la escuela, y si es preciso incidiendo hasta en la misma sociedad. ¿Utopía?

Cada subsistema tiene su capacidad y sus limitaciones, y todos ellos son complementarios. La familia puede controlar, o almenos puede gestionar, los programas de TV, los tipos de juegos, los estilos de ocio, los valores a promover, la "disciplina interna" -conjunto de normas consensuadas- ... La familia puede controlar fácilmente e intervenir desde los hábitos básicos que muchos estudios juzgan fundamentales para el "tratamiento y la prevención del TDAH": el descanso, el ocio, la nutrición y sobretodo el ejemplo "moral" y de Habilidades Sociales que los niños aprenden en su interacción en el hogar durante su infancia, por no olvidarnos de la estimulación cognitiva y la génesis emocional.

"Proponemos un cambio de paradigma en salud mental y al abandono definitivo del modelo de enfermedad y diagnóstico en salud mental" Asociación Británica de Psicología

Partamos del vínculo afectivo y la creencia en la potencialidad del individuo. Hay que creer EN y amar A esa persona. Relativizar esa "etiqueta" clínica o marca social. Comenzar por un abordaje educativo en el entorno inmediato e intentar ofrecer ALTERNATIVAS a una medicación impulsiva generalizada  -y por otra parte ciertamente peligrosa y poco eficaz, según muestran diversos estudios.

Si el individuo es impulsivo: trabajemos cómo relajarnos!... Si no presta atención: busquemos sus intereses y desarrollemos sus capacidades a partir de ellos!. Potenciemos sus virtudes -que las tienen- y no  sus deficiencias. Trabajemos desde el amor intenso y la confianza. Desde los mensajes afirmadores de su individualidad y su magia personal, desde su valoración y la potenciación de su AUTOESTIMA. Si no sabemos cómo hacer todo esto, hay especialistas privados que pueden ayudarles, hay servicios públicos (cada vez con menos recursos gracias a los recortes presupuestarios e ideológicos de reformas educativas de pacotilla), existen asociaciones y grupos de ayuda... existen alternativas a la visita al Médico y el pastillazo cotidiano como norma generalizada...

La escuela, dado su carácter institucional y oficial, por su estructura  y currículum  rígido y normativo no puede asumir la individualización exhaustiva, pese a todos los esfuerzos y preparación de sus equipos docentes. Es preciso por tanto abrir canales de colaboración estrecha con ella: es uno de los caminos en los que nos queda un largo trabajo por delante. Necesitamos una mayor implicación de las familias en la escuela, y las familias, a su vez, necesitarían quizás de una posibilidad REAL y no marginal de participación ACTIVA en la Educación de sus hijos. No olvidaré tampoco la necesidad de un apoyo del contexto socio-económico, como por ejemplo de políticas de conciliación de la vida laboral y personal. ¿Sabían que el TDAH parece darse con mayor incidencia en familias de bajo nivel económico-social y especialmente en aquellas de estructura monoparental?... ¿No les da esto un dato?... ¿un algo en lo que pensar?...

En cuanto a actividades que pueden ayudar a mejorar los síntomas y efectos del TDAH, tenemos las diversas técnicas de relajación y meditación, la Actividad Física como fuente de felicidad y placer -por aquello de las endorfinas y la dopamina-, las actividades de ocio y alternativas formativas basadas en intereses y potencialidades del "presunto afectado", el amor incondicional de la familia, el entrenamiento en habilidades sociales, la estimulación del "saber pensar" -causas, consecuencias...- , el fomento de la Creatividad, la Responsabilidad Compartida entre instituciones, las estrategias de Autoinstrucciones, el Refuerzo Positivo, el dedicar más tiempo o de mejor calidad a nuestros hijos/as, la importancia de la educación emocional mediante el modelaje que supone nuestro ejemplo, los beneficios de la interacción con el Medio Natural - claramente "terapéutico" tal y como demuestran muchos estudios-, Educar desde y a través de todas las Inteligencias Múltiples y no solamente desde la actual visión reducida ...éstas son algunas de las herramientas que han demostrado su eficacia y utilidad con las personas "diagnosticadas" con TDAH.... y con otros muchos "trastornos".

La Intervención directa - proactiva, preventiva y sistemática- sobre el individuo, complementada con una intervención indirecta -formación, asesoramiento...- sobre los "agentes" educativos que pueden colaborar en sus procesos de desarrollo -familia, escuela...-  puede ofrecer muchas más ventajas que una medicación y ofrecer respuestas psicoeducativas individualizadas con un alto grado de efectividad... y menos efectos secundarios.
                                                            
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Para saber más...
(1). Artículo publicado en el Consejo General de Psicología de España Clik aquí para leerlo.
(2). Artículo del CGPE más reciente: Clik aquí para leerlo